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¿Quién controla el futuro? La inquietante advertencia de Jonathan Taplin sobre la IA y el poder
El autor de El fin de la realidad, publicado en castellano por UNDAV Ediciones y Punto de Encuentro, advirtió sobre el creciente poder de las grandes tecnológicas y llamó a construir respuestas colectivas frente a los desafíos de la inteligencia artificial.
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Por Diego Orcoyen
“La IA entrará a nuestras vidas, queramos o no”, advirtió el escritor, productor de cine y académico estadounidense Jonathan Taplin. La afirmación funciona como un llamado de atención que invita a reflexionar críticamente sobre el papel de la inteligencia artificial en el presente y, sobre todo, en un futuro atravesado por profundas transformaciones.
Según Taplin, el mundo está ingresando en lo que denomina una “era de tecnodeterminismo”, en la que un reducido grupo de multimillonarios tiene la capacidad de imponer su visión del futuro. Entre ellos mencionó a Elon Musk, Peter Thiel, Mark Zuckerberg y Marc Andreessen.

Lo expresó ante una sala colmada durante la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde presentó El fin de la realidad, obra publicada en castellano por UNDAV Ediciones, sello editorial de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), y Editorial Punto de Encuentro, con traducción de María Florencia Tomizza.
La concentración del poder tecnológico
La concentración del poder en manos de las grandes tecnológicas, el crecimiento de una oligarquía digital y el impacto de estas empresas sobre las agendas económicas, políticas y culturales fueron algunos de los ejes centrales de su exposición.
“En Estados Unidos, ese poder se está transformando en lo que algunos llaman tecnofascismo. Con el crecimiento de la inteligencia artificial, controlarán el flujo de la economía, las elecciones, la reducción de la democracia y la exacerbación de la desigualdad. Trump ha comenzado una nueva era agresiva del imperialismo estadounidense. El imperialismo y el capitalismo monopolista están estrechamente vinculados”, sostuvo.
Durante la conferencia también analizó el avance de la inteligencia artificial y advirtió sobre los desafíos que plantea su utilización en ámbitos sensibles como la seguridad, la vigilancia y los conflictos bélicos. Asimismo, se refirió al peso creciente de compañías dedicadas al procesamiento y análisis masivo de datos y cuestionó la tendencia a delegar decisiones estratégicas en sistemas automatizados.
“Musk no tiene ningún problema en usar la IA para espiar a los ciudadanos y tampoco en utilizarla para crear armas autónomas capaces de tomar la decisión de matar sin intervención humana”, afirmó.
Del desempleo masivo a las industrias culturales
Taplin considera que las consecuencias de una expansión desregulada de la inteligencia artificial podrían alcanzar múltiples dimensiones. Entre ellas, mencionó el impacto potencial sobre el mercado laboral y advirtió que más de la mitad de los empleos de oficina podrían desaparecer en la próxima década.

“Si el boom de la IA continúa, podría reemplazar más del 50% de los empleos de oficina en diez años, llevando a un desempleo masivo”, señaló.
Respecto de las industrias culturales, sostuvo que el contenido generado mediante inteligencia artificial ya supera en Internet al producido por personas. También advirtió sobre el crecimiento de lo que denominó “basura digital” en plataformas musicales y mencionó que, según datos difundidos por Spotify, cada día se incorporan unas 250.000 canciones creadas con IA. A su juicio, esta tendencia afecta a los artistas al reducir la visibilidad de las obras originales y disminuir sus ingresos.
Recuperar el sentido de comunidad
Frente a este escenario, Taplin planteó la necesidad de fortalecer los lazos comunitarios. “Los libertarios cuentan una gran mentira: que solo la libertad y el individualismo conducen al éxito”, afirmó. Para el autor, la civilización se construye a partir de la cooperación y la ayuda mutua.
En ese marco, propuso la creación de un ingreso básico universal financiado mediante aportes de las grandes empresas tecnológicas, destinado a sostener a quienes puedan verse desplazados del mercado laboral por la automatización.

Para ilustrar una alternativa basada en la cooperación, mencionó el caso de los amish, una comunidad estadounidense que limita el uso de tecnologías modernas y organiza buena parte de su vida alrededor del trabajo colectivo. Explicó que cuando una familia necesita construir un granero, los integrantes de la comunidad colaboran hasta completar la obra en pocos días, sin intercambio de dinero. Quienes reciben la ayuda solo deben encargarse de alimentar a los participantes durante el proceso. Para Taplin, este modelo demuestra que la solidaridad y la colaboración pueden convertirse en pilares de una sociedad que disponga de más tiempo libre gracias a los avances tecnológicos.
“No vamos a eliminar la inteligencia artificial. Lo que tenemos que hacer es pensar de qué manera puede beneficiar a toda la comunidad y no únicamente llenar los bolsillos de Elon Musk”, concluyó.
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¿Quién es Jonathan Taplin?
Jonathan Taplin es un escritor, productor e investigador estadounidense con una extensa trayectoria en los campos de la cultura, los medios y la tecnología. Graduado de la Universidad de Princeton, fue director del Laboratorio de Innovación Annenberg de la Universidad del Sur de California y actualmente se desempeña como presidente del Consejo de Administración de la American Music Foundation.
Antes de dedicarse plenamente a la investigación y la escritura, desarrolló una destacada carrera en la industria del entretenimiento. Fue productor de giras de Bob Dylan y The Band, y participó en la realización de las primeras películas de Martin Scorsese, entre ellas Mean Streets y The Last Waltz. Además, produjo documentales y largometrajes reconocidos internacionalmente y es autor de varios libros, entre ellos Move Fast and Break Things y The End of Reality, publicado en español como El fin de la realidad por la Universidad Nacional de Avellaneda y Editorial Punto de Encuentro.