Educación
Universidad y Discapacidad
Cuando estudiar también se vuelve un desafío
Eduardo Taborda, integrante de la Comisión de Accesibilidad y Discapacidad de la UNDAV, habló sobre las barreras que enfrentan los estudiantes con discapacidad, las acciones de acompañamiento de la Universidad y el reclamo por la implementación de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
Tiempo de lectura 5´
Por Federico Lorenzo
Llegar a la universidad, asistir a una clase, continuar un tratamiento o trasladarse de un lugar a otro son actividades cotidianas que pueden presentar dificultades para una persona con discapacidad. Muchas veces, esas situaciones no están a la vista, pero terminan condicionando la posibilidad de estudiar, trabajar y desenvolverse con autonomía.
Esa realidad también está presente en las universidades. En la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), la Comisión de Accesibilidad y Discapacidad trabaja junto a los estudiantes para identificar esas situaciones y buscar alternativas que les permitan continuar con sus carreras.
Así lo explicó Eduardo Taborda, trabajador Nodocente e integrante de la Comisión de Accesibilidad y Discapacidad de la Secretaría de Bienestar Universitario de la UNDAV, durante una entrevista con ADN | UNDAV Radio.

Desde su experiencia como persona con discapacidad y trabajador universitario, Taborda señaló que el escenario actual está atravesado por dos cuestiones que tienen una relación directa, la situación de las políticas de discapacidad y el desfinanciamiento de las universidades públicas.
“Estamos viviendo una situación tremendamente difícil”, sostuvo durante la entrevista. Según explicó, las dificultades no son solamente económicas, sino que tienen consecuencias concretas sobre cuestiones básicas como estudiar, trabajar, trasladarse o continuar un tratamiento.
Cuando las dificultades llegan al aula
Uno de los ejemplos que mencionó está relacionado con el transporte. En la UNDAV hay estudiantes con movilidad reducida que necesitan vehículos adaptados para llegar a las distintas sedes. Cuando los pagos a los prestadores se demoran, la situación termina repercutiendo directamente en los estudiantes.
“Al tercer mes ya los prestadores le tienen que decir al estudiante: ‘Mirá, yo tengo que cortar el servicio porque no me están pagando desde el Gobierno’”, relató Taborda.
En esos casos, una cuestión vinculada con los pagos puede terminar afectando la cursada de un estudiante que, de un día para otro, se queda sin el traslado que necesita para llegar a la Universidad.
Desde la Comisión de Accesibilidad y Discapacidad trabajan con cada estudiante para conocer su situación y buscar alternativas, para que una dificultad concreta no termine interrumpiendo una trayectoria académica
Por eso, desde la Comisión de Accesibilidad y Discapacidad de la UNDAV trabajan con cada estudiante para conocer su situación y buscar alternativas. El objetivo es que una dificultad concreta no termine interrumpiendo una trayectoria académica.
Taborda puso como ejemplo lo que ocurre cuando un estudiante que utiliza silla de ruedas tiene asignada una materia en un segundo piso y el ascensor de una de las sedes no funciona. Ante esa situación, se busca trasladar el aula a la planta baja.
Puede parecer una solución sencilla, pero requiere coordinación entre distintas áreas de la universidad. “Tratamos de que todos nuestros estudiantes no abandonen, para que sigan cursando”, sostuvo.
La accesibilidad también requiere herramientas específicas. Para los estudiantes con baja visión, la UNDAV cuenta con recursos que permiten acceder a los textos mediante lectores de pantalla y audiolibros. En el caso de los estudiantes sordos, existe un equipo de intérpretes de Lengua de Señas para acompañar el desarrollo de las materias.
“Los seguimos acompañando, tratamos de hacer ajustes razonables en el tema de la cursada”, explicó Taborda.
La tarea, sin embargo, no se limita a las cuestiones edilicias. Durante la entrevista también se abordó la situación de estudiantes con neurodivergencias y la necesidad de contar con herramientas que permitan atender las diferentes realidades que se presentan dentro de las aulas.
Desde la Red Interuniversitaria de Discapacidad (RID-CIN) se trabaja en la elaboración de herramientas y protocolos destinados a la comunidad universitaria
En ese sentido, Taborda contó que desde la Red Interuniversitaria de Discapacidad (RID-CIN) se trabaja en la elaboración de herramientas y protocolos destinados a la comunidad universitaria.
La tarea se desarrolla de manera conjunta con otras universidades públicas que forman parte de la red. En ese marco, Taborda y la coordinadora del Programa de Accesibilidad y Discapacidad, Natalia Rodríguez, representan a la UNDAV en distintos espacios de trabajo, donde las instituciones comparten experiencias, estrategias y herramientas relacionadas con la accesibilidad y la discapacidad.
En uno de esos encuentros, realizado recientemente, la UNDAV participó de la organización de una actividad accesible que requirió coordinar el trabajo de intérpretes de Lengua de Señas y asesores sordos de distintas universidades.
Muchas de estas tareas no son visibles para quienes ingresan a un aula y encuentran una clase desarrollándose con normalidad. Detrás de esa escena hay docentes y Nodocentes que coordinan intérpretes, adaptan materiales, buscan aulas accesibles y acompañan a los estudiantes frente a las dificultades que aparecen durante la cursada.
Una universidad accesible también implica acompañar
La situación de las personas con discapacidad también está atravesada por el debate en torno a la Ley 27.793 de Emergencia Nacional en Discapacidad. El Gobierno nacional la vetó en agosto de 2025 mediante el Decreto 534/2025, pero en septiembre el Congreso insistió con su sanción con los dos tercios de ambas cámaras y la norma quedó convertida en ley. Posteriormente, fue promulgada y reglamentada por el Poder Ejecutivo mediante el Decreto 84/2026. Inicialmente, el presidente Javier Milei suspendió su aplicación con el argumento de que el Congreso debía determinar de qué partidas presupuestarias saldrían los fondos para financiarla, en “defensa del equilibrio fiscal”.
Sin embargo, la ley no se implementó de manera efectiva y las personas con discapacidad, sus familias y las organizaciones del sector continúan reclamando respuestas concretas frente a la crisis de las prestaciones, tratamientos, transporte e ingresos. La reglamentación de la norma no resolvió las dificultades que atraviesa el sector ni garantizó la aplicación efectiva de las medidas previstas.

En septiembre de 2026, el Congreso volvió a abordar la problemática con el tratamiento de un proyecto para prorrogar la Emergencia Nacional en Discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2027. Mientras la discusión legislativa continúa, las consecuencias se sienten en la vida cotidiana y pueden afectar directamente la posibilidad de estudiar, trabajar, trasladarse y sostener tratamientos.
Frente a ese escenario, desde el área de Accesibilidad y Discapacidad de la UNDAV buscan acompañar a los estudiantes y encontrar alternativas para que una dificultad externa no termine obligándolos a interrumpir una carrera.
La accesibilidad, en ese sentido, no se limita a contar con rampas, ascensores o edificios preparados. También implica disponer de materiales accesibles, intérpretes, transporte y herramientas para que docentes y trabajadores puedan acompañar a estudiantes con diferentes necesidades.
Durante la entrevista, Taborda también remarcó que muchas personas pueden sentir que estas situaciones les resultan ajenas porque actualmente no necesitan ningún tipo de apoyo. Sin embargo, señaló que una discapacidad puede aparecer en cualquier momento de la vida y que nadie está exento de atravesar una situación de ese tipo.
En la UNDAV, buena parte de ese acompañamiento se expresa en situaciones concretas: cambiar un aula cuando un ascensor no funciona, adaptar un material, gestionar un intérprete o simplemente escuchar a un estudiante para conocer qué necesita para continuar cursando.
Son cuestiones que pueden parecer pequeñas frente a las discusiones sobre presupuesto, prestaciones o políticas públicas. Pero para un estudiante con discapacidad, en cambio, resolver alguna de ellas puede ser la diferencia entre poder seguir asistiendo a clases o tener que postergar su sueño de estudiar una carrera universitaria.

Durante la entrevista, Taborda también convocó a la comunidad universitaria a participar de la 5° Marcha Federal Universitaria, prevista para el jueves 15 de octubre, en reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La convocatoria pone el foco también en las dificultades que atraviesan las personas con discapacidad dentro y fuera de la universidad, desde el acceso a prestaciones hasta las condiciones necesarias para sostener sus estudios y su vida cotidiana.
El reclamo, en definitiva, no se limita al acceso a la universidad, sino también a poder permanecer en ella, contar con los apoyos necesarios y completar una carrera sin que las dificultades económicas, administrativas o de accesibilidad se conviertan en un obstáculo más.
Escuchá la entrevista completa en ADN | UNDAV Radio: https://adn.undav.edu.ar/radio.html